Entrevista a Manolo Cora
EL TAKE
Micrófonos, amplificadores, radios, televisiones…estos aparatos, que ahora nos son tan familiares, eran una excepción en los hogares españoles cuando Manolo Cora era un niño. Pero para él fueron los juguetes que le acompañaron durante su infancia, ya que su padre, Manuel Cora, gran técnico de sonido, tenía la casa llena de ellos. Su padre y su tío, Jacinto Cora, también técnico de sonido, formaron parte del nacimiento de los Estudios Sincronía. Manolo pasó mucho tiempo en sus salas. “Me pasaba la vida en Sincronía, mi padre arrancaba la sala a las 8 de la mañana conmigo, dejaba a alguien registrando y me llevaba al colegio, que estaba al lado. Al terminar las clases muchas tardes volvía al estudio. Incluso los sábados, que antes se trabajaba, los pasaba allí. Recuerdo a la gente de esa época como si fueran mis tíos: la familia Escola, Luis Carrillo, Maria del Puy, Celia Honrubia, Pilar Gentil…todos me conocieron siendo un niño y he crecido viéndoles trabajar. Quieras que no, eso te marca”. Por eso lo que comenzó “como una posibilidad de ganarse unas perrillas” acabó convirtiéndose en su modo de vida. “Empecé echando una mano en la cabina, pegando takes, cortándolos, ayudando donde fuera necesario, mientras seguía estudiando. Pero me fui metiendo y, sin darme cuenta, terminé dentro del todo”. Treinta años después, con infinidad de películas mezcladas y con un Goya al mejor sonido por “Todos a la cárcel”, emprende, junto con algunos de sus compañeros y amigos de profesión, un ambicioso proyecto con el que quieren agrupar, dignificar y dar solución a los problemas de un colectivo que crece a velocidad de vértigo. Este proyecto tiene un nombre: AMSCE
¿Qué es AMSCE?
Es la Asociación de Mezcladores de Sonido Cinematográfico de España. Aunque el nombre pueda parecer elitista, por incluir la palabra mezcladores, nacemos con un espíritu integrador. Mezclador de cine es la máxima aspiración en nuestro gremio y pensamos que ese nombre da solvencia y seriedad a nuestra asociación y estamos abiertos a todos aquellos que quieran formar parte de esta iniciativa (mezcladores de video, técnicos de registro, gente que esté en la escuela…). Por otro lado queremos dejar claro que AMSCE no tiene una vocación sindical. Somos una asociación estrictamente profesional, ni somos un sindicato, ni queremos intervenir en cuestiones relacionadas con convenios. Para esto las empresas tienen sus representantes sindicales, los convenios están donde están, o donde se quedaron hace años. Aunque ahora parece que hay iniciativas, tanto en Madrid como en Barcelona, para, a través de los sindicatos, adecuarlos y actualizarlos a los nuevos tiempos, nosotros no nacemos con ese objetivo.
¿Y qué es lo que queréis hacer?
Desde ese punto de vista profesional, tratar todas aquellas cuestiones relacionadas, de una manera directa o indirecta, con la profesión. Desde AMSCE pretendemos establecer un nexo entre las diferentes asociaciones del sector para acometer conjuntamente problemáticas comunes. Para conseguirlo queremos estar en contacto con todos los sectores: empresarios, Academia de Cine, Ministerio de Cultura y por supuesto con el doblaje. Estamos en el mismo barco y creemos que es necesario que haya entendimiento.
También queremos que se reconozca que esto es una industria, que tiene un componente artístico muy alto, pero que es una industria desde el momento en que nos proporcionan un objeto, lo manufacturamos y entregamos otro distinto. El hecho de que nos reconozcan como industria nos facilitaría ventajas económicas como, por ejemplo, el acceso a subvenciones.
Y nos parece muy importante que se entienda que como creadores y modificadores de una banda sonora, sería justo que se valorara nuestra generación de derechos de autor.
Por último entendemos que les debemos a nuestros mayores un reconocimiento. La herencia del mundo del doblaje y de la sonorización ha sido en muchos casos genética, yo estoy en esto por mi abuelo y por mi padre, soy la tercera generación en la familia dedicado a esta profesión. Eran y son gente que luchó en un país cerrado al mundo, donde las noticias y los avances llegaban con cuentagotas. Nos gustaría que su sabiduría nos ayudara en este paso importante y rendirles un merecido homenaje.
¿Cuándo y quiénes habéis formado AMSCE?
El 12 de abril se dio de alta la asociación. Alberto Herena y yo somos los impulsores. Se ha incorporado gente de 103 y de Tecnisón, como Pepe Egea, del que tengo que decir “chapeau”, porque se ha volcado desde el primer día.
¿Es una asociación exclusivamente madrileña?
No. Se ha incorporado gente de estudios de Galicia, de Barcelona, gente freelance… Somos socios no numerarios y socios numerarios. Estos últimos deben haber mezclado al menos tres películas, bien sea de distribución o producción. No lo consideramos una condición elitista, ya que creemos que las personas que tienen más experiencia son las que tienen que tirar del carro. El único requisito para ser adscrito no numerario es querer formar parte de esta iniciativa. Tenemos unas cuotas asequibles: 50 euros al año para los socios no numerarios y 200 para los numerarios.
¿Dónde se puede encontrar información sobre AMSCE?
Tenemos una página web: www.amsce.es. Estamos en la era de Internet y el tener una buena página web, define mucho las intenciones que tenemos y lo que significamos. Además queremos que la página esté viva: que se puedan bajar archivos, obtener información sobre cursos o conseguir entradas para un broadcast… en definitiva, queremos que los socios sientan que pertenecen a una asociación que pretende trabajar por los intereses de todos.
Como has dicho antes, la máxima aspiración de un técnico de sonido es realizar una buena mezcla ¿Cuál es la receta?
Como en un cocido: cuanto mejores son los ingredientes más rico sale. Con una mezcla es igual: si las voces están bien registradas, si el doblaje se hace con cariño, que últimamente lo echo en falta, si el m/e (música y efectos) está completo y permite modular las voces con comodidad, y si se tiene un tiempo razonable para poder mezclar, todo es más fácil… Desde aquí reclamaría una mejor calidad de la imagen que recibimos. Muchas veces nos llega la definitiva el último día y nos encontramos con desagradables sorpresas. Si todos los elementos son de calidad, se nota. Y por supuesto, escuchar siempre, escuchar en las mismas condiciones en las que luego se va a mezclar. Cada película es un mundo y hay que respetar su esencia.
Mucha suerte compañeros. Mientras no nos demuestren lo contrario, la unión hace la fuerza.





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